Los almiares de Monet: las pinturas del mundo

Todos hemos visto alguna vez esta pintura o alguna parecida:

Almiares, es el título de una serie de veinticinco pinturas impresionistas realizadas por el pintor francés Claude Monet, entre el fin del verano de 1890 y la primavera siguiente. Los fundamentos de todos estos cuadros son a simple vista los montones de tallos delgados de cereales formados en los campos después de la cosecha. Realmente, la serie es conocida por la repetición de la misma imagen para mostrar las diferencias en la percepción de luz en los distintos momentos del día y de las estaciones, incidencia de las diferentes condiciones atmosféricas. Fueron pintadas en campos cerca de su hogar en Giverny, Francia.

La primer pintura de la serie que yo conocí fue en el Musée d’Orsay en París, titulada: Haystacks at the End of Summer, Morning Effect. Posteriormente pude conocer las piezas que se encuentran en el MoMA en Nueva York y los seis almiares que pertenecen al Instituto de Arte de Chicago. Descubrí que la clave de estas obras de arte no es la forma de las imágenes, sino la luz que transforma la imagen. Es posible apreciar de forma distinta un mismo día, desde la primera luz del alba hasta la última luz del atardecer, así como las distintivas estaciones del año y el clima característico de la región. Los colores son separados, lo que permite a la percepción de los espectadores mezclarlos y reflejar diferentes tonos de acuerdo al tiempo y la hora de cada una.

Monet eligió un objeto totalmente intrascendente para hacer notorios los pigmentos y los rasgos definitorios del impresionismo: luz, color, pincelada y plenairismo. Su pincel no buscaba comunicar una historia ni dar una instrucción al espectador, sino que ponía en el lienzo impresiones en función de las sensaciones experimentadas por el ojo. Cada matiz cubre de forma diferente a los almiares y envuelve a cada uno de ellos de un halo personal.

De entre los veinticinco cuadros que conforman la serie, ocho de ellos están en colecciones privadas. Los otros diecisiete residen en colecciones de distinguidas pinacotecas: el Museo Metropolitano de Nueva York, Musée d’Orsay de París, Instituto de Arte de Chicago, National Gallery de Australia, Paul Getty Museum en California, Museo de Bellas Artes de Boston, National Gallery de Escocia, Instituto de Arte de Minneapolis y el museo Kunsthaus en Zürich, Suiza. Meules, es una de las piezas más importantes de la serie, ya que fue subastada con un valor de 110.7 millones de dólares convirtiendo en la pieza más cara de todo el arte impresionista.

Las pinceladas distintivas se pueden analizar en las siguientes imágenes; son rápidas, espontáneas, flojas y grandes, dan una textura a la pintura que atrapa y representa la esencia del tema. Las fotos las he tomado para valorar las diferencias y reflexionar por qué son tan especiales.

4 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s